Desde la publicación el pasado 10 de Octubre en el BOE del Real Decreto 900/2015 que regula las instalaciones de autoconsumo, se han escrito multitud de artículos y entrevistas, celebrado ruedas de prensa, etc. en los cuales los diferentes agentes del mercado y del sector fotovoltaico han expuesto sus opiniones y argumentos: una minoría se ha posicionado a favor y la gran mayoría en contra. Se podría indicar sin riesgo a equivocarse que dicha publicación no ha dejado indiferente a ningún estamento social, político o industrial.
Es a este último estamento, el industrial, al que quiero dedicar este artículo, pues ellos son la base del progreso y la innovación dentro de la sociedad. La mayor parte de los recursos que ellos han invertido son propios, aunque también se han apoyado o han sido soportados por una amalgama de centros de investigación y universidades que tienen como objetivo prioritario investigar e innovar.

Instalación en techoYa no vale ese dicho “que inventen otros”. Esos tiempo han pasado, esta sociedad ha perdido los complejos y tiene las ambiciones iguales o mayores que el resto de los países que nos rodean, esta sociedad está madura para apostar por el futuro.
Primeramente habría que preguntarse, pero realmente en España existe un mercado, no potencial, sino real para hacer autoconsumo? No nos hace falta mirar muy lejos para tener la respuesta afirmativa a esta pregunta, ya que otros países al menos con iguales condiciones climatológicas que en España lo están implementando con éxito. Sin ir mas lejos, “nossos irmâos” en Portugal cuentan con la ventaja que la Administración y compañías favorecen este tipo de instalaciones.

En qué nos diferenciamos nosotros? Será que tenemos una red de distribución o que las condiciones de mercado eléctrico son otras? Lamentablemente a esta pregunta responderíamos que estamos en el mismo mercado ibérico de la electricidad, luego esa no debe ser la causa.

Podríamos preguntarnos:

Será que no disponemos de tecnología puntera o novedosa para realizar este tipo de instalaciones? A los ojos de extraños del sector se les iluminarían las pupilas intuyendo saber que no somos capaces, pero lamentablemente la respuesta es que sí. Y prueba de ello es que hasta la fecha anteriormente citada de la publicación del RD de Autoconsumo la mayor parte de las instalaciones de autoconsumo realizadas en 2015 han sido construidas y ejecutadas sin vertido a red de distribución mediante la colocación de un dispositivo llamado Control Dinámico de Potencia. Y este equipo sí que es buen invento, aunque su uso no pueda exportarse, ya que no cabe en mente racional que la producción de la energía generada por los paneles cuando incide la radiación solar, en caso de no consumirse, sea cortada o reducida de acuerdo con la curva de consumo para no generar excedentes que podrían ser consumidos por otros clientes.

Qué podemos hacer y a qué debemos de aspirar? La respuesta es “a todo”, ya que mimbres no nos faltan, disponemos de tecnología, mano de obra muy cualificada y la más importante experiencia, sabemos hacer las cosas y hacerlas bien, pero echamos en falta ese dinamismo empresarial y esa decisión Administrativa para volver a poner al sector fotovoltaico en los primeros lugares.

Y qué pedimos? Nada que no sea normal, ni subsidios, ni subvenciones, solo que nos dejen trabajar, facilitando y simplificando todos los trámites administrativos tanto a nivel de compañías privadas como con la Administración, apoyando el I+D+i, y ayudando a crear riqueza fortaleciendo un tejido empresarial competitivo y saliendo a competir con nuestra tecnología. En fin, que no se pongan trabas.

Y qué vamos a dar a cambio? Nuestra apuesta para el futuro, para las generaciones venideras y para la sociedad en general, es generar una energía más limpia, un empleo más cualificado, un tejido industrial robusto y un mejor aprovechamiento de los recursos autóctonos, contribuyendo de esta manera a reducir la dependencia energética de nuestro país y a cumplir con los objetivos establecidos en el Acuerdo de París.

Con estas reflexiones iniciales, no hemos tenido en cuenta que este tipo de energía ha crecido de manera exponencial a nivel mundial en los últimos años principalmente en las grandes plantas conectadas a red, siendo nuestras empresas EPC lideres en los diferentes mercados en los cuales compiten. Pero creemos que aun existe una oportunidad que no debemos dejar pasar, antes que se nos adelanten otros y que nos la vendan y esa oportunidad se llama “autoconsumo”.

Para crear mercado solo precisamos de un régimen legal estable y preciso que facilite el desarrollo: con una regulación favorable, volveríamos a crecer, pues la semilla aun está latente, seríamos fuente de riqueza, intentando integrar toda la cadena de valor, el I+D+i empresarial se reactivaría y seríamos una fuente de empleo cualificado. Más que nada nos permitiría hacer realidad lo que realmente creemos que es importante, que es que la energía fotovoltaica esté en el lugar de liderazgo que le corresponde.

No quería dejar de mencionar los innumerables proyectos de investigación que alrededor de esta tecnología se están desarrollando en España, tales como la integración de células en material cerámico, los paneles fotovoltaicos orgánicos translúcidos, diferentes tecnologías utilizando materiales en paneles de capa fina, etc.. Todo esto sin dejar al lado los principales aliados de la fotovoltaica en el autoconsumo, los almacenamientos o baterías, los cuales complementan de manera eficiente este tipo de instalaciones y que también están desarrollando nuevas tecnologías, tales como el aluminio-aire, grapheno, de flujo o redox, ion sodio, iones de aluminio y plomo-carbono.

Qué podemos decir del resto de equipos y fabricantes? Ya tenemos tecnología de inversores para red, inversores para instalaciones aisladas, inversores/cargadores en sistemas híbridos con baterías, disponemos de equipos para monitorización en remoto, estructuras adaptables a cualquier tipo de instalación o modulares. Lo único que nos faltaría definir es un anclaje tipo universal para las cubiertas. Es decir, tenemos todos los elementos o componentes para completar la instalación. No nos queda nada, salvo la fabricación de los paneles, que a la espera de una legislación favorable, ya se ha reactivado en algunas empresas con aportación de capital y en otras que están en proceso de ver la luz del sol y salir de la sombra de los “concursos”.

Y dónde vemos las oportunidades? Principalmente en la vivienda, tanto unifamiliar como el consumo colectivo en comunidades, las pequeñas instalaciones industriales, las instalaciones de frío, centros comerciales, instalaciones agrícolas y ganaderas, sin olvidar las instalaciones de bombeo y riego en instalaciones aisladas.
Este último tipo de instalaciones merece un capítulo aparte, porque el sector agrícola, al ser el segundo mayor consumidor de energía del país, tiene un gran aliado con la fotovoltaica. En este momento este sector está pendiente del resultado de un gran proyecto europeo que ha recibido fondos del programa de la Unión Europea “Horizonte 2020”, Maslowaten, cuyo objetivo es suministrar las instalaciones de bombeo y riego en parte mediante una planta fotovoltaica pura o un sistema hibrido, ahorrando de esta manera un 30% de agua.

Por lo anteriormente expuesto, el autoconsumo es un nuevo reto plenamente asumible por el sector y nuestros esfuerzos irán dedicados a que esta tecnología puntera sea fuente de riqueza y admiración exterior.

No olvidemos que para que esto tenga resultados, es necesaria y condición imprescindible el consenso y el acuerdo de todas las partes involucradas.

Javier del Amo
Director Técnico de UNEF

Artículo publicado en la revista El Instalador (Junio 2016)